Solamente durante la cuarentena, en el país se perdieron 29 mil hectáreas de bosques nativos

Salta, Julio de 2013. Fotos Aereas del desmonte en la Finca San Francisco, Provincia de Salta. (c) Greenpeace

De acuerdo a una publicación de Diario Perfil, Greenpeace denunció que la instalación de 25 granjas industriales en Santiago del Estero, Salta, Chaco, Formosa prometen mayores desmontes.

Entre el 15 de marzo y el 31 de julio, en plena cuarentena por la pandemia del coronavirus, Argentina vio desaparecer en cuatro de sus provincias 29.229 hectáreas de bosques nativos, informó Greenpeace Argentina, que hizo el recuento a través de un monitoreo de imágenes satelitales.

“Descubrimos que en el norte del país ya se desmontaron más de 29.000 hectáreas desde que comenzó el aislamiento”, dijo la organización. “Las provincias de Salta, Chaco, Santiago del Estero y Formosa concentran el 80% de la deforestación en Argentina. Es suicida que se siga desmontando, ahora y siempre. En las últimas tres décadas perdimos cerca de 8 millones de hectáreas y somos uno de los 10 países que más destruyen sus bosques”.

La organización asegura que la deforestación aumentará con la instalación de granjas industriales de cerdos en el norte de Argentina con destino a China: “El acuerdo con China va a contramano de las medidas necesarias para enfrentar la crisis sanitaria y climática; implica un aumento exponencial del actual stock porcino, con métodos no sustentables”. Greenpeace reclamó que en el país se producen cerca de 600.000 toneladas de carne de cerdo por año, principalmente en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, pero que el acuerdo con China implicará la instalación de 25 granjas industriales en Santiago del Estero, Salta, Chaco, Formosa y otras provincias del norte con el objetivo de exportar 900.000 toneladas de carne porcina en cuatro años. “Más desmontes significa más enfermedades, más cambio climático, más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas y más desaparición de especies en peligro de extinción, como el yaguareté”. “La instalación de granjas de cerdos en las provincias que más deforestaron durante las últimas décadas generará aún más presión sobre los bosques, porque aumenta la demanda de maíz y soja para alimentarlos”, agrega Greenpeace, que lamentó: “No hay límites para los destructores de nuestros bosques. Mientras nos quedamos en casa para frenar el coronavirus, la ambición de empresarios agropecuarios (ganadería y soja transgénica) continúa.

La provincia de de Santiago del Estero es el distrito con más deforestación: 12.488 hectáreas de desmonte, seguido por Salta, con 7.755 hectáreas, Formosa, con 5.294 hectáreas, y Chaco, con 3.690 más. 

“Siguen con la deforestación violando la cuarentena, a pesar de que es una actividad que está suspendida”, reclamó Greenpeace.

En ese sentido, el coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace Argentina, Hernán Giardini, remarcó: “Este año no se tendría que haber desmontado casi nada, porque no forma parte de las actividades permitidas”.

“La deforestación hacer perder bosque nativo de manera que queda muy fragmentado, como si fuera un queso gruyere”, explicó Giardini. “Eso impacta de manera directa sobre grandes mamíferos, que se encuentran en el camino con alambrados y fincas ganaderas o agrícolas.

El yaguareté, por ejemplo, necesita unas 40.000 hectáreas de bosque continuo para sobrevivir”. Entre 1998 y 2018 en esas provincias se deforestaron 4.438.110 hectáreas. Además, durante el mismo período, la superficie sembrada de maíz aumentó en 1.095.070 hectáreas; mientras que la sembrada de soja creció en 1.143.050 hectáreas.

“Las empresas compran en el norte de Argentina tierras a muy bajo costo sin importarle quién vive en ellas, lo que entra en conflicto con los campesinos indígenas que no han logrado la titularización de sus terrenos y se ven de un día para otro con las topadoras avanzando”, explicó Giardini en entrevista con Sputnik. “No solo estamos en emergencia sanitaria, también en emergencia forestal y climática.

Más desmonte significa más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, más desaparición de especies en peligro de extinción y más enfermedades”, finaliza el reclamo de Greenpeace. Argentina perdió 5,8 millones de hectáreas desde 1998, de acuerdo con datos de la Dirección de Bosques del Ministerio de Ambiente. La Ley de Bosques 26.331, promulgada en febrero de 2009, obligó a cada provincia a realizar un ordenamiento territorial, por lo que el 79% de los bosques nativos de toda la nación se encuentran protegidos por dos categorías de conservación que impiden su deforestación.

“No cumplir con la Ley de Bosques implica una multa en muchos casos muy baja en relación al negocio de la deforestación”, explicó Giardini. “Los propios Ejecutivos provinciales otorgan excepciones a grandes terratenientes para que desmonten en territorios protegidos mediante decretos de menor valor que la legislación nacional”.

Fuente: www.perfil.com

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